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El pedido de María Auxiliadora a Don Bosco para que se cuide a las mujeres

Turín, 08 Ago. 23 (ACI Prensa).-
En la historia de San Juan Bosco, cuyo cumpleaños 208 se celebrará el próximo 16 de agosto, se cuenta que la Virgen María se le presentó en sueños y le pidió insistentemente que se cuide a las mujeres, a quienes nuestra Señora llamó sus “hijas”.  

 

Cierto día Don Bosco soñó que estaba en una plaza de Turín (Italia) y vio a un grupo de niñas que jugaban alborotadas, cantaban, gritaban y parecían abandonadas.

 

Las pequeñas, al ver al Santo de los jóvenes, corrieron hacia él exclamando: “Encárguese también de nosotras”. Pero él intentó alejarse diciendo que no podía, que estaba sobrecargado con muchos niños y que otros se encargarían de ellas.

 

En eso, un grupo de mujeres jóvenes mayores que estaban apartadas de los juegos se le acercaron y con palabras más suplicantes le dijeron: “¡Como ve, estamos abandonadas!”. De pronto apareció una noble señora de rostro resplandeciente como el sol que con insistencia le repitió a Don Bosco: “Cuida de ellas, ¡son mis hijas!”.

 

De acuerdo al libro “El camino del instituto a lo largo de un siglo”, de Sor Giselda Capetti, hija de María Auxiliadora, desde ese entonces Don Bosco empezó a cambiar su postura sobre el apostolado femenino y con el paso del tiempo fue expresando la idea de fundar una comunidad religiosa de mujeres.

 

Más adelante conoce a la joven Santa María Mazzarello y sus amigas, quienes tenían una comunidad dedicada a ayudar a las niñas en Mornese (Italia), y les propone vivir un reglamento de vida.

 

Don Bosco obtiene la aceptación de los salesianos para fundar la rama femenina, y luego va a Roma para presentarle su proyecto al Beato Pío IX, quien le dice: “Su deseo parece ser de Dios”.

 

“Creo que esas hermanas deben tener como función principal la instrucción y educación de las pequeñas, tal como los Salesianos hacen con los pequeños. Dependan de usted y de sus sucesores”, puntualizó el Pontífice.

 

La comunidad femenina elige a Santa María Mazzarello como su primera superiora y el 5 de agosto de 1872, fiesta de Nuestra Señora de las Nieves, las jóvenes profesan sus votos ante Don Bosco, surgiendo así la congregación de las Hijas de María Auxiliadora.

 

El santo quería que fueran auxilio de las pequeñas desvalidas y monumento vivo de gratitud a la Madre de Dios. Además, les hizo una promesa.

 

“Sois pobres y poco numerosas. Pero habréis de tener tantas alumnas que no sabréis dónde meterlas”, profetizó el padre y maestro de la juventud.

 

Esto se cumplió y en la actualidad las Hijas de María Auxiliadora llevan más de 150 años de fundación sirviendo a miles de mujeres, niñas y jóvenes en los 5 continentes.

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