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Mons. Mestre afirma que llevará a La Plata un espíritu “de colaboración y diálogo”

, 28 Jul. 23 (ACI Prensa).-
Tras su nombramiento como Arzobispo de La Plata (Argentina), Mons. Gabriel Antonio Mestre reconoció que tiene sentimientos de alegría por la nueva responsabilidad al tiempo que siente dolor por dejar su comunidad, y aseguró que llevará a su nuevo destino un espíritu “de colaboración y diálogo”.

La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó este 28 de julio del nombramiento de Mons. Mestre, que sucederá en el cargo a Mons. Víctor “Tucho” Fernández, designado recientemente por el Papa Francisco como nuevo Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.

En la mañana del viernes, el Prelado se dirigió con un videomensaje a la comunidad de Mar del Plata, diócesis donde ejerce actualmente su ministerio episcopal.

“Aunque experimento un profundo sentido de desprendimiento, voy a servir con total disponibilidad”, aseguró el Obispo a la feligresía, y afirmó que en los seis años al frente de la diócesis fue “inmensamente feliz, incluso en las situaciones difíciles y complicadas que tuve y tuvimos que llevar adelante”.

Por eso, agradeció a la comunidad y destacó que “la fe en Jesús nos une y nos unirá siempre”. En ese sentido, recordó las palabras que pronunció el Venerable Eduardo Pironio cuando se despedía de la Diócesis de Mar del Plata: “Entre dos altares no hay distancias”.

Del mismo modo, se dirigió a los fieles de La Plata, Arquidiócesis que lo recibirá como pastor el 16 de septiembre. A ellos les aseguró su intención de ser “padre, hermano y amigo”. 

Recordando la carta pastoral que su predecesor publicó para el 2023, el nuevo Arzobispo invitó a la comunidad “a orar más para realmente poder servir más, estar más unidos y ser verdaderamente misioneros y evangelizadores”.

“De corazón quiero realmente transitar con ustedes el camino de la fe, la alegría”, afirmó.

En una conferencia de prensa ofrecida a los medios marplatenses, Mons. Mestre reconoció que experimenta una “gran alegría” ante esta nueva responsabilidad, pero que también atraviesa “el desgarrón de dejar Mar del Plata”.

“No lo puedo negar, y lo confieso públicamente: en tres momentos me largué a llorar, porque realmente es un desgarrón”, admitió el Obispo, pero afirmó: “Lo acepto con muchísima alegría por cumplir la voluntad de Dios”.

En diálogo con la prensa, anticipó que la Misa de despedida de la comunidad será el sábado 9 de septiembre a las 16:00 horas en la Catedral de los Santos Pedro y Cecilia, y la toma de posesión como Arzobispo de La Plata será el sábado 16 de septiembre a la misma hora, en la Catedral Nuestra Señora de la Asunción.

En cuanto al nuevo Obispo de Mar del Plata, consideró que su nombramiento podría llegar a fines de octubre. Mientras tanto, se elegirá un administrador interino.

Consultado sobre los momentos difíciles que le tocó vivir como Pastor de Mar del Plata, Mons. Mestre reiteró que fue “inmensamente feliz”, tanto en las cosas buenas como en las dificultades, como “la pandemia, tensiones que hubo a nivel social, discusiones y planteos que tuvimos en torno al tema del aborto, una situación concreta de abuso sexual por parte del clero de la Diócesis de Mar del Plata, que fue durísimo, vergonzoso”.

“Sin embargo puedo decir que fui inmensamente feliz y agradezco profundamente a los marplatenses de la Iglesia y a los que no son de la Iglesia, porque he tenido un muy buen vínculo”.

Una de las grandes diferencias entre la Diócesis que deja y la Arquidiócesis a la que llega, consideró el Prelado, es que La Plata “a nivel político, dirigencial y sindical, es la sede del gobierno provincial, por lo que no solamente estará lo que tenga que compartir a nivel municipal con los intendentes, sino que está la estructura de la provincia, entonces tendré que ir aprendiendo, conociendo y dialogando, como lo hice aquí”.

En ese contexto, aseguró que el espíritu que llevará a su nuevo destino “es el mismo que tuve aquí: el de colaboración y diálogo con la sociedad civil en todo lo que pueda aportar”. 

Mons. Mestre admitió que en La Plata “una diferencia importante, que me va a doler, que me va a faltar es el mar. En el río no voy a poder nadar, así que tendré que buscar una buena pileta”, bromeó.

En cuanto a la continuidad de su estilo pastoral en Mar del Plata, dejó en claro que si bien él era la cara visible de muchas situaciones, “detrás tenía mucho equipo”.

Por eso, confió en que los equipos de las distintas pastorales “van a garantizar una continuidad que claramente le hace bien a la Iglesia y a la sociedad de Mar del Plata, más allá de sus creencias”.

Mons. Víctor Manuel Fernández, a quien Mons. Mestre sucederá en el cargo, dio gracias al Santo Padre por el nuevo Arzobispo y aseguró que “llegará como un don, como regalo de Dios”.

“Desde hoy comenzaremos a orar por él en cada Santa Misa, para que el Señor le prepare el camino”, animó. 

“La vida de esta Arquidiócesis se va construyendo por etapas y el Señor concede a esta comunidad empezar una nueva etapa donde el Espíritu Santo derramará mucho bien”, aseguró.

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